La antigua capilla era una construcción pequeña con un campanario y una sola campana donde se leía la fecha de su fundición en 1885. Esta se dañó y la comisión decidió refundirla para que sonara bien. El templo lo construyó Matilde de Camposano el 21 septiembre de 1886, en un terreno propio. Se cuenta que con ella misma la levantó.
La segunda edificación se realizó a la par de la primera, en 1965. Para ello se derribó el campanario. Fue inaugurada el 4 de agosto de ese año por el padre Baudilio Vázquez, nombrados mayordomos las familias Villagra y Palacios. Treinta y dos familias colaboraron para su construcción. Los ladrillos los aportaron de El Puesto y los tabiques Pepe Toranzos.

La fiesta de Santo Domingo era conocida como la fiesta de los turrones porque se vendía, a beneficio de la capilla, ese alimento en cualquier tamaño. En el centro de la plaza se colocaba una pirámide de turones era la atracción principal.

lampasito santo domingo de guzman (1)

La primera imagen de Santo Domingo fue un cuadro peregrino que solía llegar el 4 de agosto a Lampacito, rumbo a San José. Era una lámina pegada a una lata. Venía de Tolombón en procesión y se detenía esa fecha en el lugar. No hay una fecha exacta en la que el cuadro se quedó en el paraje convirtiéndose en su patrono. De esa imagen no hay rastros solo se conoce por la trasmisión oral de los vecinos. La imagen procesional que se utiliza en la actualidad la realizó la “santera” Matilde Caposano. La imagen de bulto del altar mayor es de este siglo. La capilla dedicada al Santo se observa otro fresco donde está el fundador de la Orden Dominica recibiendo la primera manifestación del Rosario.

El templo es de estilo neoclásico de tres naves separadas por columnas. En la pared del ábside llama la atención un hermoso fresco donde se vemos a la Virgen María rodeada de ángeles blancos y morenos. El mismo, al igual que los del crucero, fueron realizadas por el artista plástico chubutense Marcos Aroca. Las obras, a principios de este siglo, fueron restauradas por la artista local Ivana Villagra.

Santera del pueblo, Matilde Camposano:

La vida de Matilde de Camposano transcurrió entre la segunda mitad del siglo XIX y primera del XX. Se dice que era una señora caritativa que vivía con su hija Bartola. En la memoria de las personas se la recuerda como la señora que hacía “santitos horneados”.

Entre las imágenes realizadas por Matilde, que aún se conservan, podemos nombrar a Santo Domingo, Nuestra Señora del Rosario, Nuestra Señora de los Valles, Santa Rosa, Nuestra señora del Valle, Señor de Piedades, San Francisco de Asís y una dolorosa.

Sus imágenes pertenecen al arte religioso popular. Imágenes de tipo candelero, de yeso y vendas de tela. Son características las manos ya que sus dedos fueron realizados uno por uno. Todas poseen pelucas de cabellos naturales que son esmeradamente peinadas. Se decía que Matilde colocaba a los santitos para terminarlos en su horno a leña.

La “Santera” realizaba las imágenes para capillas y también para las familias que lo solicitaban. Los testimonios afirman que Matilde tenía un lugar en el fondo de su casa, que era como una especie de “cementerio de santitos”. Allí colocaba los que no les salían bien. Ella a todas sus obras los trataba y les hablaba como a personas. Sus imágenes pueden encontrarse en las capillas de Lampacito y Fuerte Quemado.

Producción: Los Cabrera

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