Este templo marca las diferencias de estilo, pues su imagen rompe con las formas y materiales tradicionales que venían manteniéndose desde los tiempos de la colonia. La incorporación de las vidrieras artísticas, abundantes y de tonos suaves, supone un paso definitivo en la concepción del templo, que queda configurado muy sugerente por su contenido doctrinal, como una catequesis visual y coloristas, atractivo en sí mismo, por su novedad y agrado. La patrona de este templo es Nuestra Sra. de la Candelaria.