Verde inmenso, infinito, pródigo extendiéndose desde el camino y hasta el cielo. Curva y contracurva, y al cardonal aparece, otro paisaje árido y enigmático ante sus ojos. Catamarca es así.

Los caminos están desiertos y es un buen momento para circular lentamente y admirar el entorno. ¿Cuál cuesta o quebrada te gustaría recorrer?

Cuestas, quebradas, caminos que unen antiguos pueblos, hermanando tradiciones y esperanzas. Suben, bajan, una curva, y otra curva, y la sensación de que allí termina el mundo. ¿Sentiste esa sensación en el estómago? ¿Sentiste que eras vos?.

“Cuando el hombre que anda por los cerros siente el cansancio de la marcha, se tiende sobre el apero y se cubre con su poncho, que es como cubrirse con los misterios y sentires de la tierra”.

Fuente: Atahualpa Yupanqui