"La muy venerada imagen de Nuestra Señora del Valle representa a la Virgen Santísima en el misterio de su Concepción Inmaculada; de pie, la media luna bajo sus plantas, las manos juntas ante el pecho, mirando al cielo sonriente". Según describe el máximo historiador de Catamarca, el sacerdote Antonio Larrouy …y así comienza la historia...

En las Fiestas Patronales, las calles de la capital provincial se conmueven con la llegada de los peregrinos conformando manifestaciones de veneración que se expresan a través de diversas actividades, como caminatas a los lugares de interés religioso que congregan a cientos de devotos, misachicos coloridos al tum tum de las cajas, sentimiento y devoción, en un solo movimiento de paso y oración, de canto y fe.

La imagen más venerada es la Virgen del Valle, patrona de Catamarca, sobre ella escribe José R. Luna: “Más que una verdad celeste, la Virgen del Valle es la urgente, la dura y querida verdad de la tierra. Es la Pachamama india, la dueña de la tierra y del sol, la patrona de la lluvia y la reina del mundo. Porque el mundo es, para la dulce humildad noroéstica, nada más que un poco de piedra, un poco de sol, y unas gotas de lluvia”.
La imagen hoy
…pero sin conocer el material del que está compuesta, sin saber por qué, el visitante que llega hasta su urna se siente cohibido, anonadado. La contempla, vestida con magníficos ropajes. Una rica túnica blanca, habla de ella de las celestiales esperanzas de las almas que la aman; el bello manto azul recamado de oro y piedras preciosas dice del amor y gratitud de todos sus hijos. Allí esta con su presencia bendecida homenajeada de continuo, por los humildes y también los grandes de la Patria y fuera de ella, que le dejan en testimonio de gratitud amorosa preciadas joyas. Se la ve, solo descubierto el rostro y con las manitas juntas, y es para nosotros NUESTRA MADRE
Fuente: Historia de Nuestra Señora del Valle. Padre Larrouy
La imagen de la Virgen del Valle de Catamarca ha tenido y continúa teniendo una importancia fundamental en esta provincia, dado que a través de los cuatro siglos que han transcurrido desde su descubrimiento alrededor de 1620 hasta el día de hoy, ha influido en los procesos simbólicos que posibilitan la apropiación material del espacio geográfico.

El hallazgo

Data de 1.620, cuando un nativo al servicio de Manuel de Salazar avisa a su patrón del descubrimiento de una imagen en las serranías del pueblo de Choya. Le cuenta que sus pares le rendían culto encendiéndole fogatas para alumbrarla, también que le hacían ofrendas y le llevaban flores.
Salazar, un español oriundo de Vizcaya, decide averiguar lo que ocurría. Temía por el regreso de prácticas idolátricas, después de tanto tiempo de evangelizados.
Se internó en el monte de jarilla y jumes, entre cardones, tunales, algarrobos y mistoles, hasta llegar a las lomadas del Ambato, allí descubrió a la Virgen Morena.
Salazar se apropió de la estatuilla y la llevó a su casa en Motimo o Motimogasta (el paraje más antiguo del Valle Central), donde la vistió a la costumbre española.

La Imagen

La imagen es un conjunto formado de tres piezas: un pedestal de 24 centímetros de alto, una peana de 10, y la imagen de 42 centímetros desde la cabeza hasta los pies. La altura total es de 76 centímetros.
El pedestal es de algarrobo negro, torneado y dorado, hecho en 1870 en sustitución de otro envejecido. Sobre él está atornillada la peana esta lleva esta inscripción, en hermosas letras que se descubrieron al raer la doradura para sacarle mayor brillo: “Nuestra Señora de la Limpia y Pura Concepción”
La imagen está pegada sobre la peana con engrudo. Se infiere que es una imagen de las llamadas de encarne.
Es de madera tallada, brazos pagados al cuerpo. Falda en tela engomada. El canesú está pintado sobre la madera al igual que los brazos y los puños, en azul con flores doradas.
Su traje, modelado en relieve y pintado, comprende: manto, peto, cinturón y vestido. El peto es rojo, lleva en el cuello una puntillita blanca, pintada. Lo ciñe un cinturón azul, listado verticalmente de oro, que termina por delante con un nudo doble. El vestido que, sin duda fue blanco primitivamente, es actualmente gris, con listas horizontales de oro y florecitas rojas. Cae hasta el suelo y oculta completamente los pies. Por los lados, y no por delante. De allí sobresalen los dos cuernos de la media luna.
Todo está pintado al estofado, es decir, dorado primeramente por debajo y pintado luego con varios colores por encima. Se ha raído la pintura superior para formar con el dorado del fondo dibujos de adorno.
El manto, rojo por dentro con puntitos de oro, es azul en su exterior, sembrado de estrellitas, siempre de oro, y realzado con un galón dorado. Cae por detrás hasta el suelo, dejando despejada la frente. Envuelve la cabeza y los cabellos. Estos son de color castaño claro, se perciben sólo en ambos lados del cuello y un poco sobre los hombros.
Las manos no están juntas, sino unidas por sus bordes. Forman así una concavidad poco graciosa, que las hace parecer demasiado macizas, sus dedos están bien modelados. El rostro es demasiado alargado y anguloso. Las mejillas están ligeramente sonrosadas, y de cerca la tez parece mucho menos morena que a la distancia. Sin embargo, no deja de ser verdaderamente morenita, como el pueblo, con su tierna y respetuosa familiaridad, gusta de llamar a la Virgen del Valle. Los rasgos indígenas indican, para algunos autores, la posibilidad de que su origen esté vinculado a la imaginería cuzqueña.
La cabeza está ligeramente levantada hacia el cielo, los ojos, indicados sólo con una pintura que el tiempo ha tornado amarillenta, miran hoy vagamente delante de sí y carecen de expresión. Los labios por lo menos viven y hablan con su sonrisa que anima la fisonomía, y es la nota más característica de la imagen, sonrisa de candor y complacencia infantiles”. (Historia de Nuestra Señora del Valle, P. A. Larrouy, m. i. c., 1916).

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Catedral Basílica

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Ubicado en la Calle República al 449, en el edificio del ex Obispado de la ciudad. El espacio va a resguardar la historia de la fe mariana de nuestra provincia. Leer más

Paseo General Navarro

Se Inauguró el 3 de febrero de 1859 con el nombre de La Alameda. Lo construyó el arquitecto Luis Caravati. El acto de Coronación de la Virgen del Valle se realizó el 12 de abril de 1891. Leer más

Gruta Virgen Del Valle

Distante 7 km al Norte de la ciudad Capital se llega por la Avenida Virgen del Valle Leer más

La Ermita

Es el primer santuario donde se inició la veneración de la Imagen bendecida de Nuestra Señora del Valle. La construcción actual data de 1926, la realizó Rafael Arch, es una réplica de la original. Leer más

Fuente: MANUAL DE CAPACITACIÓN EN TURISMO RELIGIOSO DE CATAMARCA