El seminario conciliar es la última obra de Caravatti, encargada en 1.880 e iniciada en 1.882. Guillermo, su hermano, concluye la planta baja, la fachada, la escalera mayor de madera y la capilla. Arquitectónicamente es una obra atípica y significativa, muy austera casi despojada de ornamentación. Caravatti organiza la volumetría exterior con un cuerpo central de doble altura y en los extremos ubica la capilla y el refectorio que ambos coinciden con las dobles torres campanarios. Las cubiertas de las torres están revestidas con azulejos de pas de calais, usados por Caravatti en la mayoría de sus obras.