Paseo General Navarro "La Alameda"

Era el lugar de encuentro y recreación de los pobladores de entonces. El espejo de agua permaneció allí hasta 1962. El quiosco ubicado en el centro del lago fue construido por el arquitecto Adonai Spreafico, donde la banda de música municipal interpretaba piezas musicales. Se podían realizar paseos en bote.
También fue el lugar adecuado para la venta de productos de los pobladores, según relatos de la historiadora Elsa Ahumada, se concentraba la población para aprovisionarse.
Coronación de la Virgen
El acto se realizó el 12 de abril de 1891, en La Alameda, plaza que después recibió el nombre de Paseo General Navarro.
La fiesta fue imponente, y participó una multitud jamás reunida en la ciudad. Se cuenta que había tanta gente, que miles de personas habían completado la peregrinación de más de dos kilómetros, cuando otros miles de fieles todavía no habían partido.
Llevaba la corona de oro el Provincial de los Franciscanos, Fray Rosa Quiroga, y lo acompañaba todo el clero local.
La aparición de la Virgen hizo llorar de felicidad a la multitud, y cuando la Imagen Morena recibió su corona, estallaron ovaciones entre bombas, cohetes, marchas militares y cantos eufóricos. Catamarca saludaba a su nueva Soberana. Su eterna Reina y Madre.
Al celebrarse los 100 años de la coronación de la Imagen de la Virgen del Valle, surgió la idea en la comisión de festejos del Centenario de la Coronación, fue desarrollada por el arquitecto Pedro Omar Molas y la obra íntegra un obsequio del herrero Rolando "Cota” Maza, la corona gigante, copia de la original, que hoy se exhibe esplendorosa en el Paseo Navarro.
La obra que fue pensada para ornamentar una celebración de dos horas se convirtió en uno de los íconos de la ciudad, que hoy se exhibe en el lugar exacto donde fue la coronación de la Sagrada Imagen, mirando hacia la Gruta de Choya, lugar del hallazgo.