El mayor Oasis en la Puna que durante siglos gobernó el comercio de caravanas de llamas, que antaño unían San Pedro de Atacama en la costa del Pacífico con Santa Rosa de los Pastos Grandes, Antofalla, Antofagasta y El Peñón. Luego pasaremos al verde o amarillo (dependiendo de la temporada...) de los pastos en las inmediaciones de Antofagasta de la Sierra que trazan un valle lleno de Paja Brava, un mechón de pasto duro y amarillo típico de la Puna, convirtiéndose en una zona rica en agua que nos ofrece la oportunidad de observar muchos grupos de vicuñas. El camino a Vega Colorada, justo antes de la bajada hasta el oasis con vistas espectaculares del Salar.

Es uno de los lugares más inhóspitos e inaccesibles de la Puna Argentina. Sin agua, ni vegetación y sólo formas caprichosas trabajadas por la erosión durante milenios es lo único que se encuentra en decenas de kilómetros a la redonda.

El salar encarrado entre las Sierras de Antofalla y de Calalaste, esta última tiene una infinidad de colores única, tiene una altitud media de 4210 metros siendo la máxima 6227 y la mínima 3270. Dentro de este hay una formación de lagunas denominadas "Ojos de Campo" entre ellas hay una que contiene aguas en color rojizo. También hay una zona de aguas termales entre ellas las termas de Botijuelas a la que nos vamos a referir más adelante.