En las últimas décadas del siglo XVIII el mestizaje fue intenso en San Fernando Valle de Catamarca, al igual que en las demás ciudades de lo que fue la gobernación del Tucumán y en Hispanoamérica en general.
Documentos que obran en el Archivo Histórico de Catamarca, entre ellos cartas dotales y testamentos cuentan historias de inmigrantes de heterogénea procedencia.
La inmigración contribuyó, por un lado al mestizaje; por otra parte a acrecentar y asegurar el poder económico, político y social de algunos migrantes que se insertaron en los grupos locales de elite dando origen a nuevos linajes que llegan hasta nuestros días.
La ciudad de Catamarca, a pesar de su aislamiento en relación a los centros administrativos de la época y de sus posibilidades de producción esencialmente agrícola-ganadera, fue receptora de grupos migratorios tanto de ciudades y localidades vecinas como así también de europeos y asiáticos.
Españoles, portugueses, italianos, franceses, japoneses, sirios, libaneses, entre otros; en la mayoría de los casos no tenían en claro su destino final; arribados a la región platense se desplazaban hasta encontrar posibilidades de radicación, en el interior de este gran país que los recibía. Ese fue el desafío, seguir migrando en busca de un gran destino.
La historia de Catamarca se nutrió del aporte cultural de muchas de estas corrientes, en este caso mencionaremos a los hermanos Caravati, venidos desde Milán, Italia cursaron sus estudios en la Academia de Arquitectura de Brera en Milán, luego llegaron al Uruguay con las tropas de José Garibaldi para luego participar de la construcción de la catedral de Montevideo.
Luis y su hermano Guillermo Caravati fueron los ejecutores de las obras arquitectónicas de más alto nivel de Catamarca. Es una de las figuras claves en el proceso que determinó la identidad fisonómica de la capital catamarqueña, su legado abarca hoy la gran mayoría de los edificios que caracterizan la ciudad.
Arribaron a Catamarca en el año 1.857 y el gobernador Coronel Octaviano Navarro les asigna la obra de Paseo y Lago Artificial del Paseo General Navarro (La Alameda).
Más tarde el Vicario Luis Gabriel Segura y Cubas les encarga la confección del plano del nuevo edificio de la Catedral Basílica. Durante los años 1.858 y 1.860 proyectan y levantan el edificio de la Casa de Gobierno. También fueron los constructores del Seminario Conciliar (1879-1890), Cementerio Municipal, Hospital San Juan Bautista, Colegio Nacional , Colegio del Carmen, Escuela Normal de Niñas, Iglesias de San Isidro, de San Nicolás de Bari y de San Roque.