Uno de los patrimonios más importantes que tenemos los catamarqueños tanto naturales, culturales y turísticos, son precisamente las cuestas. Tenemos cuestas y quebradas emblemáticas en nuestra provincia una de ellas es “La Cuesta de la Chilca”.
Esta cuesta posee un tramo de la RP 48 de 15 km de longitud con el Campo del Pucará en Aconquija. Se trata del camino de conexión entre la ciudad de Andalgalá y el valle de Aconquija, desde donde se puede hacer eventualmente una ruta más corta (aunque más complicada) hacia Tucumán.
La cuesta, que se encuentra sin pavimentar, posee un desnivel de 690 m, pues su parte más alta se sitúa a 1890 msnm mientras que su base, a 1200 msnm.
La Chilca es un monumento natural hecho a pico y pala, una obra ejecutada con los mejores picapedreros de la época, hablamos del año 1900. Su bagaje cultural es enorme. La cuesta está ubicada en Andalgalá y es tránsito obligado entre Catamarca y Tucumán pasando por Aconquija (Las Estancias). Al principio a los aventureros y emprendedores les llevaba 5 días hacer el recorrido y hasta animales se transportaba pues comían en el camino, por La Chilca hacia Andalgalá.
Se puede acceder al valle de Aconquija desde Andalgalá por la RN 65 (ex RP 48) que concluye en Concepción (Tucumán). La RN 65 desde Andalgalá.
Gracias a que el clima árido de sierras se manifiesta a lo largo del recorrido de la cuesta, se puede observar un paisaje de sierras áridas constituido por una pradera en la parte alta, la vegetación de prepuna en la zona media y baja y el monte en el sector bajo. Esta bella cuesta conecta con nada menos que el Pucará de Aconquija.
Para tener en cuenta
Desde la ciudad de Andalgalá se debe tomar la Ruta Provincial N° 48 y subir la imponente Cuesta de La Chilca. Sinuosa, árida y sin pavimentar, ascenderá hasta el Campo de Pucará para luego descender hasta Aconquija. Recorreremos 55 kilómetros.
Por La Chilca hacia Andalgalá
El camino de cornisa es tan angosto que, por momentos, el giro del vehículo no es suficiente y hay que dar marcha atrás.