CACTACEAS:

Catamarca posee una gran diversidad de cactáceas y es rica en endemismos debido a lo escarpado de su geografía, que le confiere un amplio espectro de hábitat y microclimas. Se estima que hay alrededor de 67 especies, lo que representa el 31,9% de la totalidad de especies citadas para la Argentina.
Numerosas cactáceas de todo tipo y color maravillan con sus flores anunciadoras de lluvia, la especie dominante es Trichocereus terschekii (achuma o cardón), Trichocereus atacamensis (pasacana).
Pero hay muchas especies más que “adornan” de manera especial el paisaje catamarqueño: cereus aethiops (hachón), cereus forbesi ( ucle), cleistocactus baumannii- smaragdiflorus (cola de zorro), echinopsis aurea- leucantha, gymnocalycium hybopleurum – nigriarolatum-oenanthemum, kieslingii (extinguido), schikendantzii- stelatum- saglonis, harrisia pomanensi ( ulva), opuntia anacantha (tuna de perros),opuntia quimilo ( quimil), opuntia salmiana ( bola de viejo), opuntia sulphurea (kiscaloro), parodia microsperma, rhipsalis aculeata (consuelda), tephrocactus articulatus, trichocereus rowleyi-andalgalensis, stetsonia coryne ( cardón del valle), lobivia bonniae, blossfeldia liliputana, puna bonnieae, maihueniopsis boliviana, en afloramientos rocosos.

ESPECIES POR DEPARTAMENTO
Sin que los datos puedan ser considerados definitivos, se concluye que los tres departamentos con mayor diversidad de Cactáceas son: Andalgalá (38 especies), Capayán (33 especies) y Ambato (29 especies) siendo el departamento con menor cantidad de especies, Antofagasta de la Sierra (4 especies).
Estos datos con coincidentes con la variación topográfica y climática de cada departamento.

Según estudios realizados se desprende de ello que existen 12 especies en serio riesgo de extinción, siendo éstas: Blossfeldia liliputana, Gymnocalycium kieslinngii, Gymnocalycium ragonesei, Lobivia famatimensis, y Puna bonniae, las cinco especies con mayor riesgo de supervivencia en hábitat.

Tomando como base el Catálogo de Plantas Vasculares de la Argentina – Kiesling, 2000-, cita como endémicas de la provincia de Catamarca las siguientes especies relevadas: Echinopsis aurea var. dobeana, Gymnocalycium baldianum, Gymnocalyciyum oenanthemun, Libivia crasicaulis, Parodia submammulosa subsp. minor, Puna bonniae, Trichocererus andalgalensis, Trichocereus rowleyi y, Tephrocactus geométricus.
Fuente: Relevamiento de cactáceas en la provincia de Catamarca.2007

La mayoría de las especies se observan con facilidad desde la ruta, por lo tanto al recorrer las rutas, bajarse y fotografiar los ejemplares es una interesante opción.
Cabe acotar que hay especies que solo crecen en Catamarca y lo cual las convierte en especies muy apreciadas y a la vez muy vulnerables, por lo cual sería prudente promover la protección de su hábitat.

La riqueza de la flora autóctona, un tanto devastada, ofrece muchas aplicaciones
• Brindan madera, leña, resinas, gomas, frutos y medicina.
• Son hábitat de numerosas especies animales y vegetales, de los cuales se pueden obtener variados beneficios.
• Las masas boscosas disminuyen notablemente la erosión de las cuencas hídricas.
• Sirven de barrera ante los vientos, disminuyendo el avance de los médanos.
• Atenúan los cambios de temperaturas y favorecen la ocurrencia de las lluvias.
• Los suelos cubiertos de bosques están protegidos ante los agentes erosivos (viento, lluvia, escorrentía).
• Constituyen verdaderos pulmones, en los cuales se renueva el aire, se fija el CO2 y se incorpora oxígeno a la atmósfera.
• Otorgan un gran valor escénico, embelleciendo el paisaje.

PARA TENER EN CUENTA
NO A LA RECOLECCIÓN O COLECCIONISMO DE PLANTAS Y ELEMENTOS NATURALES!!!!

Paisaje es un término ambiguo, utilizado en distintos campos del arte y las ciencias: pintores, poetas, arquitectos, geógrafos, geólogos, planificadores, etc. El paisaje, aunque idéntico en el fondo, es diferente en la forma de interpretarlo (Escribano et al, 1991)

Según los diccionarios comunes de la RAE, el paisaje es “la extensión de terreno que se ve desde un sitio” o “la extensión de terreno que se considera en su aspecto artístico”.

“Un paisaje aparece como una evocación pictórico, más recientemente, una postal o fotografía” (o sea la imagen del paisaje, según González Bernáldez, 1981).
Se parte del concepto que nada sirve si el hombre no lo goza. Pero al mismo tiempo, que no somos dueños nosotros de ese bien, sino solamente lo poseemos en préstamo y custodia. Los auténticos dueños son nuestros descendientes. Arq. Adrián Stur
Si en lugar del término “artístico” se utiliza el término “estético” (de hermoso aspecto), se tendría que el paisaje es “una extensión de terreno de bello aspecto que se ve desde un sitio”. De acuerdo a ello, el paisaje nos seria más que una percepción simple o estéticamente valorada del territorio (una realidad subjetiva, o, si se quiere, un sentimiento estético) y no una realidad física, natural y tangible. También supone que sin sujeto observador no hay paisaje y sin normas o criterios estéticos, tampoco. Es decir, supone que solo hay paisaje cuando la extensión de terreno es especialmente bella o hermosa por ajustarse a criterios estéticos socialmente implantados, compartidos y asumido por el observador. (Introducción ecología del Paisaje. Bióloga María Cristina Morlans)