La primavera es una de las cuatro estaciones que divide el año. Esta estación inicia con el equinoccio de primavera que ocurre entre el 20 y el 21 de marzo en el hemisferio norte, y entre el 22 y el 23 de septiembre en el hemisferio sur. Durante esta época, los árboles comienzan a reverdecer, y las plantas a florecer, es una de las estaciones del año más especiales y sorprendentes, en donde el entorno se transforma hasta conseguir un brillo y un color que contrasta con el frío del invierno, por lo que desde tiempos milenarios esta temporada se relaciona con la fertilidad de la tierra y el revivir de la naturaleza. La palabra primavera proviene del término 'prima', que significa 'primer', y 'vera', de 'verdor'. La estación comienza con el equinoccio de primavera y termina con el solsticio de verano. “Las cuatro estaciones encierran símbolos referidos al ritmo del cosmos, y por eso han sido señaladas con fiestas populares, para que todo el pueblo pudiera seguir el rítmico devenir de la Tierra y la naturaleza. Tienen relación con el tiempo cíclico y renovador”.
LIMPIAR LO VIEJO PARA RECIBIR LA FUERZA DE LA PRIMAVERA
El equinoccio de primavera es celebrado con rituales antiquísimos en diferentes culturas. Proponen una purificación de lo
que arrastramos del invierno y una bienvenida a la vida que se renueva. ¡A celebrar!
En el hemisferio sur, recibimos la plenitud de la primavera, los aromas de flores y frutos se intensifican, la sensorialidad y
sensualidad aumentan, todo induce al encuentro, al disfrute, al surgir solar de la vida con su corazón latiendo, con su
renovación explosiva, con su furor energético.
Desde la antigüedad, todas las culturas del mundo tuvieron celebraciones y rituales para estos momentos.

EN LOS PUBLOS ANDINOS
En la festividad Coya Raymi Killa -el equinoccio de primavera- las mujeres eran las encargadas de llevar adelante la ceremonia. Durante la primavera el ritual involucraba limpieza y expulsión de las enfermedades, para lo cual se hacía ritos pidiendo a Wiraqocha, el creador, que ahuyentara los malos espíritus. Los ritos comenzaban en la luna nueva incluían voces y danzas, baños en los ríos, limpiezas en la casa y purificaciones de todo tipo como, por ejemplo, quema de cosas antiguas. Luego se servían espléndidas y ricas comidas, algunos celebraban de esta manera: con días de bailes y renovación del fuego sagrado, augurando con estas invocaciones el éxito en los cultivos. Es en primavera cuando la provincia se viste de gala con sus mil distintos tonos de verde y tonos de amarillos, los hermosos lapachos, rosas , rosas claritos los jacandara que embellecen la vista de nuestra provincia con sus colores. Están los azahares perfumados en todo en la ciudad. A mediados de primavera, el calor se hace sentir. Catamarca ofrece paisajes diferenciados y cautivantes. Los valles de los cordones serranos surgen como espacios tranquilos, con sus frondoso verdes en primavera, dibujan el paisaje de belleza única.