La Catedral Basílica del Santísimo Sacramento y Santuario de Nuestra Señora del Valle se encuentra en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca.
La misma se ubica en calle Sarmiento entre República y San Martín, frente de la Plaza 25 de mayo, en el centro de la ciudad, y es sede de la Diócesis de Catamarca.
Desde el hallazgo de la venerada imagen de Nuestra Señora del Valle allá por el año 1.620, hasta más de la mitad del siglo pasado fueron varios los templos construidos en su honor.
Su casa definitiva es la actual Catedral Basílica, santuario que atrae a miles de peregrinos, hijos fieles que buscan en ella amor y consuelo.
El 16 de abril de 1.859, se firma un contrato para la edificación de la nueva Matriz, con los arquitectos italianos, Carlos Tenivella y Natalio Balloca, siendo el impulsor de la obra el presbítero Luis Gabriel Segura. Pero en mayo de 1.862, por el fallecimiento del sr. Tenivella, se rescindió el primer documento, firmándose un segundo contrato, ésta vez con don Luis Caravatti para la construcción de un santuario digno para nuestra Reina del Valle.
El 4 de diciembre de 1.869 se realizó una ceremonia muy solemne, durante la cual se inauguró el Santuario de Nuestra Señora del Valle.
Éste templo es uno de los más importantes edificios correspondientes al neo-recentismo italiano de nuestro país.
La Catedral cubre una superficie de 2.288 m². La fachada, con su imponente atrio que avanza hacia la vereda está enmarcada entre dos altas torres en sus extremos laterales, que culminan en un reducido frontis triangular, lo que da solemne grandiosidad al edificio.
El templo tiene una gran nave principal y dos laterales y cuenta con varias capillas intercomunicadas, los muros son construidos con ladrillos, revocados, estucados y pintados de color rosado, color original de la época de la construcción, a base de la mezcla de cal con sangre bovina; los pisos fueron construidos con sólidos tablones de algarrobos, hoy de mosaico marmóreos con decoraciones geométricas.
En 1.869 la iglesia tenía solo tres naves, pero surgieron dudas acerca de la solidez de la estructura. Por ello, por iniciativa del vicario Segura y por consejos de técnicos, se levantaron las capillas laterales y los arbotantes volantes de los costados
Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1.941.

Pinturas en la bóveda
La cúpula muestra una magnífica representación de la Asunción de María a los cielos.
Las pinturas que cubren la bóveda de la nave central, el crucero y la cúpula de la Catedral también tienen su historia.
El motivo de la fiesta del cincuentenario de la coronación de la imagen de la Virgen del Valle en 1.941, el obispo de Catamarca el monseñor Carlos Hanlon mandó pintar las artísticas telas de Orlando Orlandi.
Los motivos de las pinturas han sido tomados de la historia de los prodigios de la Santísima Virgen del Valle y su orden es el siguiente comenzando desde la puerta mayor:
• La primera representa la desaparición de la imagen de la casa de Salazar, su búsqueda y como el Cristiano Vizcaíno la vuelve a su casa.
• La segunda muestra el incendio del algodón de la casa de Salazar y como éste la lleva para que apague la llama.
• La tercera es el cuadro de las guerras calchaquíes que cesan por la presencia misteriosa de la Virgen del Valle en los campos de batalla.
• La cuarta pintura a la Santísima Virgen extirpando las plagas de gusanos y langostas.
• La quinta es el recuerdo del nicho abierto, saltando las cerraduras, en obsequio a las peregrinas santiagueñas.
• La sexta en el crucero al lado derecho es la representación de cuando los nativos reconocen a la imagen que ven, a la soberana señora que se les aparecía en las batallas Calchaquíes.
• La séptima hacia la izquierda es una pintura alegórica que representa a las multitudes que van al santuario, a los pies de la Madre del Valle.

El camarín de la Virgen del Valle
El 5 de mayo de 1.916, al conmemorarse las bodas de plata de la coronación de la imagen de nuestra Madre del Valle, el Obispo Monseñor Bernabé Piedra Buena inauguró la obra construida por el arquitecto Isaac Lecuona.
El artístico nicho de plata, en el que se situó la venerada imagen de nuestra madre del Valle, la donó la condesa y marquesa Pontificia Adelia Harilaos de Olmos.
La sagrada imagen de la Virgen está sobre una base giratoria de tal modo que cuando hay celebraciones litúrgicas en el camarín, la imagen gira para estar a la vista de sus fieles devotos que llegan a sus pies para admirar su belleza y depositar su fe en ella.
Tiene tres naves y una bóveda de crucería, cuatro esbeltas y delgadas columnas de mármol, zócalos de cada lado. Su estilo es neo-romántico en los arcos y neo-gótico en las columnas.
La capilla es muy hermosa, con muchos detalles que embelesan a cada visitante dejándolos sorprendidos de maravillosa belleza, mezclándose con el perfume de inciensos y frescas fragancias de distintas flores que adornan a nuestra amada Virgen María para complementar un aura de paz y armonía. Hay vitrales que relatan diversos milagros testimoniados por las personas las cuales refuerzan y prueban las dimensiones de la fe.
Las ventanas contienen vitrales alemanes, en la pared norte se pueden observar:
• En el primero se representa el hallazgo de la imagen, el nativo le enseña la imagen a Salazar.
• En el segundo, Salazar colocando la imagen sobre el algodón que se incendiaba.
• En el tercero se muestra a la Virgen deteniendo a los ejércitos tanto español como nativos para que no luchen.
• En el cuarto, el juramento de la virgen como Patrona (éste solemne acontecimiento celebrado por sus hijos con verdadero regocijo se repitió hasta en 6 oportunidades).
Al fondo, al oeste: el acto de coronación de la imagen (éste es el vitral más importante de todo el camarín) y a los costados dos cuadros con exvotos, en la pared sur el primero es la resurrección de la niña Ana de la Vega y el segundo es el milagro de la cadena de oro.
Se accede desde el patio central izquierdo por gastadas escaleras de mármol, una se utiliza para ingresar y otra para salir. Al subir las escaleras se pueden observar en las paredes grandes cuadros con miles y miles de exvotos.
Los exvotos son ofrendas que la gente deja por algún pedido o agradecimiento por la gracia concedida.

La catedral significa para todos los Catamarqueños el lugar de esperanza, de consuelo, donde el amor es recíproco entre una madre y sus hijos.