Nació a partir de las investigaciones realizadas por el Dr. Rodolfo Raffino y luego del proceso de puesta en valor y restauración del Sitio Arqueológico el Shincal. En él, entre los siglos funcionaba un centro administrativo y militar, construido o administrado por el Imperio Inka. Más de cien estructuras arquitectónicas de piedra y barro, entre las que se destacan la Plaza de Armas y el espacio para ceremonias, acueductos, galpones y almacenes comunales.